Si creías que el marketing seguía siendo cuestión de carisma y buenas ideas, estás a medio camino. Hoy, la inteligencia artificial se convirtió en la nueva regla del juego. Ya no importa tanto si hablamos de marketing “tradicional” o “digital”; lo que marca la diferencia es quién sabe usar la tecnología para diseñar estrategias que funcionan. Y los números lo confirman: casi el 90% de los profesionales ya usan IA todos los días, y más del 80% asegura que con ella su productividad aumentó notablemente.
Fin de la intuición
Durante décadas, el marketing se sostuvo en líderes carismáticos que confiaban en su intuición. Esa etapa terminó. Con la IA, el talento individual por sí solo dejó de ser suficiente. Ahora lo esencial es integrar sistemas inteligentes para tomar decisiones precisas y obtener resultados medibles.
El gurú tradicional
El antiguo “gurú del marketing” representaba a un héroe individual: alguien con carisma y experiencia en el terreno. Aprendía con ensayo y error, y su visión personal guiaba proyectos enteros. Pero este modelo tenía un gran riesgo: la dependencia total en una sola figura. Si se marchaba, la estrategia colapsaba.

El nuevo líder
Hoy surge el “profeta de la inteligencia artificial”, un perfil basado en habilidades técnicas más que en historias personales. Estos líderes dominan datos, algoritmos y métricas verificables. Su valor no está en adivinar, sino en formular preguntas correctas y usar la tecnología para maximizar el rendimiento de sus equipos.
Formación diferente
Muchos de estos líderes no provienen de universidades de élite ni de trayectorias tradicionales. Aprendieron en línea, con tutoriales, foros y proyectos propios. Su fortaleza está en la adaptabilidad y el aprendizaje continuo. Comparten la pasión autodidacta de los antiguos gurús, pero con un enfoque colectivo respaldado por datos.
Democracia del conocimiento
La IA no concentra el talento en una sola persona, lo distribuye. Hoy las herramientas contienen gran parte de la experiencia. El reto de los líderes consiste en enseñar a sus equipos a usar la tecnología para que los resultados no dependan de un individuo, sino de procesos colaborativos.
Los nuevos vendehúmos
Con cada avance aparecen oportunistas. Antes eran los “expertos” que prometían éxito inmediato con frases inspiradoras; ahora son los que venden IA como fórmula mágica. Usan términos como deep learning o modelos generativos solo para impresionar, sin fundamentos reales.
Cómo distinguir expertos
Los verdaderos especialistas en IA reconocen que se requieren tiempo, datos de calidad e inversión. Los vendehúmos, por el contrario, prometen soluciones instantáneas y económicas. Para identificar a unos de otros, es esencial verificar si ofrecen resultados medibles, si mantienen transparencia en sus procesos y si presentan planes concretos que trascienden las simples promesas.
El nuevo estándar
Este cambio no es solo semántico: significa pasar del gurú carismático al especialista en IA que entrega resultados concretos. El éxito ya no depende de talentos individuales, sino de equipos que aprovechan la tecnología de manera estratégica.